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sábado, 24 de diciembre de 2011

Naivaklam

Llueve. Lima tres a eme. Colores, mujeres, hombres voluptuosos. Deambulo en escenas de una especie de Satyricon postmoderno. En caos. Las lucecitas de la ciudad me abalean el cuerpo, me hacen levitar en la vaguedad de este instante casi onírico.

Pienso Felliniasesinómicerebro.


Todos los finales se apoderan de mi cuerpo, palpitan agrietando a la musa de mi vanidad. El mensaje de mi sangre es claro,  es funesto, es luz y rojo. El lenguaje se cuela en mis pupilas, todo es una visión que hace resplandecer mis temblores más íntimos. Y en medio de esta lluvia de espantos y placeres agradezco por estos miedos que golpean mi rostro cada vez que siento convertirme en una enfermedad.

Esta condena es innata.
Afortunada o triste.

Yo sé que cuando otros brazos rodeen tu cuerpo te arañarán el alma sonrisas que vas a ocultar de la gente. Una ebullición delatora buscará tus mejillas. Mirarás alrededor y sentirás cómo se expanden los recuerdos de mis días en ti. Ese yo más interno que te condena a pertenecer a esta especie blasfema te hará padecer de contradicciones. Y, justo después del evidente titubeo de tus pasos, te preguntarás a dónde se fue esa fortaleza que movió tu sombra lejos de la mía. Entonces, regresaré a insuflar tus días de deseo y de hastío porque conmigo está la diosa Novedad. Y volveré,  como un cáncer victorioso.

Desearás secretamente esa noche insulsa en la que nuestras palabras eran solo retazos de lo que decían nuestros cuerpos.  Recordarás cuando le inyectamos a la noche nuestros sabores, la música nueva que hice con mi cuerpo para tus oídos, las pequeñas muertes inconclusas. Seré un recuerdo que vague entre tus mejillas y tus vellos, como un súcubo.

Yo lo sé, mis palabras han de ser ciertas, porque seres como yo han cargado con la maldición de dejar rezagos como una viruela amatoria.
Porque veo el futuro en mis vómitos.
Porque veo el futuro en mis espasmos de alcohol como una muerte súbita de la que siempre regreso. Yo soy una sobreviviente besos y navajas, de tantas caricias y disparos, de tantas muertes súbitas que me dicen cuando he de parar. Y escribir líneas como éstas entre pesadumbre y revancha. 


Yo lo sé, porque llevo la condena de la predicción en mi médula.


sábado, 3 de abril de 2010

When the music is over...

turn out the ligths.

Lima llena de gripe, enferma, aislada, sola y turbulenta. Yo casi como la ciudad. Qué cosas trae el olvido... una gripe sentimental irremediablemente impensable. Ahora, regreso a este espacio a llenar de realidad la ficción de mis días. Nada es como se cuenta, es como se imagina. La realidad o el seudolirismo es un estudio de cómo recoger las letras que resbalan los por los ojos para aprender a inyectarlas en la pupila más honda.

He regresado, a medio proceso de supervivencia luego de que el amor te mata. La soledad más sola es el espacio para hacer de uno mismo la familia, el amante, la mascota. Aprender, acaso, a eliminar esperanzas sin alas para buscar la oportunidad de ir por algún camino chueco otra vez. Nada se elimina, todo se guarda en el baúl terrible del pasado. Pero la boca aligera su carga, las maldiciones se atascan en el candado del olvido. Soy el padre de mis días, el amante de mis noches, la nostalgia del día de mi nacimiento.

No han importado las promesas jóvenes ni la música de los gestos. Cuando la marea se hace calma 
la arena queda restregada en los zapatos como apenas un recuerdo de la energía. Nada queda a la vista. La sonrisa se hace niebla, porque somos verdugos y amantes del sufrimiento. La raíz de la felicidad solo germina en el caos.







sábado, 22 de marzo de 2008

Automedicación*

Las calles de Lima exitan
los fúnebres centros de muertos bailantes

¡Ay!... ¡Au!... gritar en la selva de acero
andar despierta y soñando en la avenida auxiliar
Yo nunca intenté hacer las lágrimas perpetuas
ni adentrarlas en el rey de tu mal genio

Desvanecer el alba mezclado con el ocaso
sostén las palabras lápidas que aún vibran
en las cuerdas de tu niñez anclada
y juré verte en las ventanas
dibujando cárceles para atraparte
escapar estando dentro
sobre tu "dicción" mal pronunciada

La calle furibunda y pretérita
espera
verte
vendiendo la suerte joven
maldita
dentroafuera y arribabajo


Véndete. Mi Pastilla Eutanásica


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AudiCional:Greensward Grey-Cinema Strange