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domingo, 18 de diciembre de 2011

Frío




Ojalá que algún disparo de nieve
se mueva entre mis senos solitarios
que las hojas toquen mi vereda
impregnada de caos y de odio
ojalá que la lluvia sea ese milagro
de este Abril sin chispa

Ojalá que llegue esa palabra de paz perfecta
y la tierra de mi cuerpo se levante
con el amanecer después del amor
el sudor y la mirada de deseo evaporada
ojalá que sienta mi sexo fulgurando
solitario    cerrado y muerto
para no ver ninguna posibilidad
de anhelo consumado
entre soledades sin documentos

Verán todas ustedes
soledades
de tierras sin luz
mi ojos apretados por las venas del espanto
dejados en sus tierras como trampa para mi locura
que mis cabellos caídos
son solo deseos envejecidos que se quedaron en la almohada
y que las millones de voces que me dio el vino
se me escaparon
para ahuyentar
sus indiferencias inválidas
verán soledades, mi intensa biología

06






lunes, 11 de agosto de 2008

Aguien cuénteme...


Alguien cuénteme... sobre sus amores tan vanos, tan poco importantes. Tan promiscuos y tan descalabrados. Alguien cuénteme sobre las noches húmedas y las humedades de los ojos. Alguien cuénteme sobre su tango triste, que yo le comparto la historia de "mi tango triste" tan perturbado, tan ácido en mi garganta. Alguien cuénteme qué hace antes de dormir y soñarse tan sola.

(¿Qué hacen cuando no se puede dormir, y el frío aturde la lluvia privada? Puedo ver estrellas en lo más lejano de los pasados, puedo tomar voces y colarlas en mis cuerdas vocales, puedo tomar mi censura y volverle tan feliz, tan solo en un minuto... de suerte utópica)

Alguien cuénteme cómo ha amado tanto, cómo se siente cuando la agonía se va y el reposo queda. Alguien cuénteme las noches felices y las tristes (pero alternándolas que quiero mantener equilibrio en mis relatos) de los latidos sumergidos en las ropas, en la yema de los dedos, en las papilas gustativas y en ése espacio del cuerpo que pretende encubrir secretos tan sinceros. Alguien cuénteme que me ama. Que mi tango triste aún me ama. Alguien cuénteme que su tango triste aún le ama. Alguien cuénteme historias de fantasía sepulcral y sarcástica, de te extraño tanto tantito para más tarde dedicar canciones punzantes e hincones en el oído más interno, en su oído más interno, más limpio, más suyo, para lograr el acercamiento a la hemoglobina de sus pensamientos más privados. Alguien cuénteme como terminé inmiscuyendo mi vida otra vez en las letras de su nombre, alguien cuénteme el show que va a terminar en mis pupilas distraídas y sonmnolientas. Alguien cuénteme los kilómetros de nuestras distancias. Alguien cuénteme... sobre sus amores tan vanos, tan importantes. Tan puros y tan afortunados...
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